Mateo Pintado

A día de hoy, son muchos los amantes del “joga bonito” que se han unido al balompié destruyendo y criticando a un fútbol defensivo, aunque los argumentos que se dan no tienen ni pies, ni cabeza. Uno de los cabeza de serie, trending topic cada fin de semana por el juego desplegado por su equipo es José Bordalás, director técnico del Getafe, octavo clasificado en la liga española.

El fin justifica los medios, en cuanto al juego

El conjunto dirigido por el técnico alicantino, tiene temporada tras temporada como principal objetivo la permanencia; que en los últimos años, se ha delimitado en aproximadamente 40 puntos, y en varias campañas con incluso menos.

Entonces, sabiendo que la liga española cuenta con 38 jornadas de campeonato liguero, treinta y ocho empates a cero le habrían bastado al equipo madrileño para lograr la salvación en cuatro de las últimas cinco campañas. Por lo tanto, ¿Es eficaz o no el juego defensivo?

Cabe destacar que, a pesar de las continuas mofas acerca de que para algunos son un equipo extremadamente defensivo; los de José Bordalás llevan más goles anotados esta temporada que equipos como el Betis, UD Las Palmas o Rayo Vallecano, clubes que toman como ejemplo de “futbol bueno” aquellos detractores de Bordalás; ¿es un tanto extraño, no?

El análisis de barra de bar

Personalmente, me hace mucha gracia ver el doble rasero de los espectadores en cuanto al juego defensivo y sus ideales. Para muchos de los detractores de Bordalás, sus referentes en cuanto al fútbol desplegado sobre el campo son Pep Guardiola, Johan Cruyff o Quique Setién; este último es el que más gracia me hace.

Catalogar de juego defensivo al juego de contragolpe, utilizado por Bordalás, y señalar como un equipo ofensivo al Betis de Setién, es demostrar que no se entiende absolutamente nada de este deporte.

El Betis, durante la etapa del cántabro, fue un equipo que jugaba la mayor parte del tiempo en su campo, con el balón pero en su propio campo. La idea de aquel equipo era provocar que el rival se acercase a presionar y aprovechar el hueco a las espaldas, en campo rival, es decir, al contraataque.

Entonces, para que yo lo entienda; si tienes el balón en tu propio campo la mayor parte del tiempo para aprovechar el desorden que se crea a la hora de presionar; despliegas un fútbol ofensivo. Pero si no tienes el balón la mayor parte del tiempo, pero aprovechas esos mismo espacios que crean tus rivales cuando están fuera de posiciones defensivas, eres un equipo muy defensivo, y practicas el “antifútbol”

El fútbol no tiene que garantizar el entretenimiento, nunca lo hizo


El fútbol como tal, no te garantiza el entretenimiento, ni muchísimo menos. Te asegura ver la lucha de dos equipos que utilizaran sus respectivas armas para ganar una batalla que dura noventa minutos en un rectángulo de 105×65, pero no te garantiza que te lo vayas a pasar bien. Si alguien quiere divertirse y estar pegado a un televisor, le recomiendo que se ponga una película, un monólogo o un espectáculo de magia, que si no les entretiene, es que los protagonistas no están realizando bien su trabajo.

Mientras tanto, los habitantes del Coliseum continuarán su andadura por los campos españoles, y de vez en cuando, europeos con su estilo, su forma de entender el fútbol, y aprovechando sus armas para batir a los grandes.